EN UNA SOLA LÍNEAÍndice · 06/06EN

06 / TERRITORIO

Reflexiones y cartas

Pensar también es vincularse

Paternidad, escucha, identidad, comunidad y cambio social: la escritura como forma de hacerse responsable.

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Conflicto

Me quedé reflexionando sobre los organigramas, el crecimiento de los despachos de nuestros clientes y nuestro propio crecimiento. Al hacerlo, surgió un tema clave: el “conflicto”.

Por ejemplo, dos de nuestros clientes enfrentan conflictos entre socios, situaciones en las que debemos intervenir como asesores. Te comparto que es inevitable tener conflictos; no necesariamente peleas, sino diferencias de criterios que suelen seguir su propia dinámica. Los conflictos, a mi parecer, incluyen los factores de certeza y aventura. Habrá asuntos en los que seamos más flexibles o aventureros, y otros en los que busquemos mayor certeza y rigor.

El conflicto surge de la polarización, y lo opuesto es la complementariedad. Complementarse incluye poder sostener la ambigüedad: hay partes en las que estamos de acuerdo y otras en las que no, y aún así se debaten, se dialogan.

Frecuentemente, el conflicto nace de tres dimensiones:

1. Poder y control Cuando alguien percibe que no tiene el poder para tomar decisiones, establecer lineamientos o ejercer autoridad para influir en el despacho, el conflicto se hace presente.

2. Cercanía e importancia (Care & Closeness) Si alguien siente que falta cercanía o confianza, que su trabajo no es valorado o que sus contribuciones se minimizan, se genera conflicto.

3. Respeto y reconocimiento (Respect & Recognition) Cuando el respeto no es evidente o se omite reconocer las acciones de alguien dentro del grupo, la falta de integración también puede escalar en conflicto.

La inteligencia con la que actuamos frente a estas dimensiones transforma la manera en que atravesamos el conflicto, en la manera en que hablamos o peleamos. Estas dimensiones siempre contienen historias, expectativas, juicios y prejuicios, creando un contexto complejo. La claridad en el propósito es invaluable porque une al grupo y hace que los conflictos queden en segundo plano. Por eso es tan importante tener claro el propósito y los plazos, para que todos en la organización actúen hacia un objetivo compartido, en lugar de depender de una figura autoritaria que lo dicta todo.

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Oír vs. Escuchar

Es interesante la diferencia entre oír un requerimiento y atenderlo, frente a escuchar, que es donde nacen las preguntas desde la curiosidad genuina.

Muchas veces no escuchamos realmente porque tenemos prisa, deseamos concluir o simplemente cumplir con un requerimiento. Escuchar implica captar la necesidad inmediata y descubrir el trasfondo: entender de dónde surge esa necesidad y qué motiva el requerimiento.

Cuando tenemos una relación segura con el otro, la curiosidad brota de forma natural. Sin embargo, si la relación es insegura porque buscamos demostrar algo, destacarnos o llamar la atención, entonces nuestra curiosidad queda limitada, pues priorizamos nuestra necesidad sobre la del otro.

Compartir lo que nos mueve puede ser muy enriquecedor. Estas razones están implícitas en cada uno, y todos poseemos una gran riqueza interior. A veces creemos que debemos reservarnos y no compartir, cuando en realidad compartir podría ser un aporte valioso para nuestra convivencia. Todo depende de cómo nos relacionamos y de la consciencia que tengamos sobre nuestras propias necesidades emocionales.

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Juicio

Para qué hacemos algo de lo que no estamos convencidos. Cuando nosotros mismos no creemos en lo que hacemos, cuándo no nos celebramos, estamos en problemas. Ese es mi juicio.

“Si no damos ‘Like o me gusta’ a nuestras publicaciones, si no nos sacamos múltiples fotos en los momentos en los que convivimos con los otros y mostramos nuestro quehacer, sobre todo cuándo vivimos de promover los productos y promovernos a nosotros como los realizadores de la labor, entonces estamos en problemas. Estamos en otro interés.”

Sí, ese es un juicio. Anhelo al reconocimiento, apego inseguro, necesidad de reconocimiento.

Al final, “todo aquel que está enamorado de su momento, de su quehacer, de su colaboración, de su compañía, muestra de múltiples maneras, su felicidad.”

Para qué hacemos algo de lo que no estamos convencidos.

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Maternidad

Hay una magia inmensa en la maternidad. Ser parte de ella, acompañarla y brindarle todo mi amor y cariño es solo una manera de agradecer.

Yo no sé del tiempo y sus plazos como tú sabes. Yo no sé del placer y cómo se vive como tú sabes. Yo no sé de la concepción, ni cómo es estar embarazada. Yo no sé de esa capacidad para que un bebé se desarrolle dentro de mí. Yo no sé sobre el dolor del proceso de parto ni tampoco sé sobre ese maravilloso regalo que es ver nacer de uno mismo un bebé. Yo no sé cómo se siente amamantar a un hijo, alimentarlo mientras está prendido de uno. Yo no sé nada sobre esa enorme capacidad para contener y dar vida.

Lo que sí sé es que te reconozco, te veo y admiro. Sé y siento un profundo amor y reconocimiento ante ti. Admiración enorme.

Me siento muy afortunado de poder acompañarte, de reconocerte, apoyarte y estar presente.

Lo que sí sé es que eres lo más importante, eres origen, eres madre y es ahí donde te encuentro, eso sí sé.

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Interesante resulta

Qué interesante resulta pensar. Pensar desde la reflexión sobre ser consecuencia de nuestros pensamientos vs usar nuestro pensamiento para explorar con curiosidad lo posible. Esa distinción entre ser consciente del porqué uso mi pensamiento para explorar frente a esos pensamientos que suceden todo el tiempo.

Ese ruido de pensamientos es una expresión de posibilidades, miles de posibilidades que suceden y que si las tomamos como son, pueden distraernos. Por otro lado, al voltear y preguntarle a las posibilidades, ellas cobran sentido, ellas señalan y apuntan un sentido, un camino. Un camino entre muchos pero que cobra vida gracias a esa curiosidad. Yo quiero explorar, decido explorar y me lleva con gracia, con esa expresión de amor que es ser. Ser y vivir en ese sentido para mí, es amor. Se facilita por ese amor, por ese deseo de conocer y encontrar. Interesante me parece colocar en ese ámbito la palabra amor. Amor como esa sustancia que lo une todo. Me parece que es parecido a la antimateria que se descubre como el elemento que es la nada en el espacio. Es la posibilidad hecha ámbito, sustancia sobre la que resbala, contiene, cubre, acompaña todo.

Si la verdad se expresa a través de mí, de ustedes como una expresión rica, abundante de disposición y a esa se le llama amor, entonces confieso que me acompaña todo el tiempo y que también a veces lo olvido.

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Comunicación está trunca

Me parece que la comunicación está trunca y más allá de ser compasivo o hablar de simpatía, empatía o de que tan perfectos, pausados y centrados somos. Que evidentemente no lo somos, o no lo soy. Hay temas atrás que hablan de nuestro comportamiento. Y ahí sí, del tuyo conmigo o del tuyo con nosotros y del nuestro entre nosotros. Hay momentos emocionales que hablan más de nuestras carencias que de nuestra riqueza.

Así me disculpo. Mi pobreza emocional es mía y como toda pobreza causa problemas cuando demanda o busca riqueza donde no la hay.

Ahí sí nos toca resolvernos solos, atendernos en lo personal. Penosamente nos compartimos socialmente, inevitablemente salpicamos a los otros. Aislarme, esconderme es una opción bastante mala para mí, tratar de hacer diferencia es otra, pero cada quién escoge sus opciones y con suerte el balance podrá ser positivo.

No te tengo que dar cuentas, es un acto de respeto y aun así me parece que se ha creado un desbalance, que no se ha atendido y peor aún, en mi caso. Se suma a mi circunstancia.

Con los enfermos, asepsia y distancia para que no contagien. Con la gente querida, cercanía y cariño para hacer grande la vida. Lo demás es la vida común entre conocidos. Sí, ojalá te atiendas y explores qué traes o qué vives, qué te provoca actuar como lo haces. Yo hago lo mismo.

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Nacer

Al nacer, nuestra primera experiencia nos define como seres humanos. Nuestra primera infancia va forjando nuestra identidad emocional. La infancia nos enseña límites, valores y resolución de conflictos al interactuar con otros niños y en familia.

Un día ya somos adultos productivos y con relaciones sociales laborales. Nuestra infancia sigue guiándonos, pero con una gran diferencia: podemos, como adultos, acompañar a nuestro niño interno y reconocer que lo vivido nos forjó, pero eso no significa que perdamos nuestra esencia. Podemos auto acompañarnos y hacernos responsables de nuestra persona, de cómo nos relacionamos y, sobre todo, de reconocer tanto nuestras carencias como nuestras riquezas.

Nadie tiene por qué brindarnos lo que no tuvimos de niños; eso nos toca a nosotros.

Auto acompañándonos, siendo conscientes y, sobre todo, asumiéndonos como adultos responsables.

La empresa es uno de nuestros nuevos espacios de vida y traemos todo lo aprendido. De nosotros depende cómo vamos a jugar.

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Cuando las mujeres nos olviden

Qué será de la vida de los hombres cuando las mujeres nos olviden.

Seremos unos inútiles sin rumbo queriendo tomar de la mano a esas mujeres que nos han guiado tantas veces.

Seremos historias sin recuerdos porque ellas tantas veces nos indican lo que ha pasado, de dónde venimos y a dónde vamos.

Qué será de nuestra vida solos sin ellas que lo son todo. Origen y destino de nuestra vida y de nuestros más profundos pensamientos. Puerto de partida sabiendo que regresaremos a casa y seremos recibidos de nuevo. Sin preguntas y solo con cariño.

Qué será de los hombres que olvidan la maternidad y sus poderes. Lo contienen todo, alimentan todo.

Yo, quién sería sin conocer a las mujeres que han dado razón de mi vida. Soy nadie y soy solo y soy con ellas. Ni más, pero sí menos sin esa inmensa capacidad de contener al mundo, de ser cobijado por ellas.

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¿Qué saben aquellos que afirman saber?

¿Acaso lo saben todo, acaso no son tan ignorantes también como el resto de nosotros? ¿Serán conscientes de su ignorancia y de su sabiduría inconsciente? ¿Tienen realmente alguna idea del futuro, de nuestro futuro, o simplemente lo presuponen?

¿Podrán manejar estadísticas y probabilidades para prever el porvenir, calculando posibles movimientos y transformando suposiciones en datos concretos que han demostrado comportarse de cierta manera? Entonces, si creen saber y al mismo tiempo no saben nada, seguramente existe un vasto mundo que transcurre sin que ellos sean conscientes de ello. Tal vez están completamente ajenos a todo lo que sucede.

Lo que ocurre, ha ocurrido y seguirá ocurriendo es el ejercicio del conocimiento, incluso sin que nadie sea consciente de ello. Existe un destino, ya sea que lo deseemos o no.

Aunque ellos crean saber, no tienen idea de mi destino ni del tuyo. Solo comprenden la incertidumbre que nos envuelve con esperanza, la fe ciega que depositamos en ese conocimiento que nos ha sido impartido. Este conocimiento que fluye, que se expresa, incluso cuando no comprendemos cómo sucede.

Reconociendo mi propia ignorancia, actúo como si supiera todo, porque si lo sé, simplemente no sé dónde buscarlo. Si está en mí, permanece guardado.

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Apuntar

Si apuntar a la verdad es reconocer que somos el universo mismo, estamos en él y somos una expresión del sinnúmero de expresiones posibles, entonces “Ser y estar” son la expresión misma de esta maravillosa existencia. Efímera existencia frente a la inmensidad del universo donde todo sucede y en referencia con el tiempo astronómico, la humildad es un diminuto instante que aquí y con ustedes, es inmenso al mismo tiempo.

Presencia, Compasión y Fe contenidos en armonía con amor.

A veces también toca crear espacios y silencios para escuchar con atención los sonidos, la música que tenemos dentro. La que podemos compartir.

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Mente y pensamiento

Mente: Crisol de mis pensamientos y emociones. Cáliz de mi conciencia.

Pensamiento: Ola que llega hasta la orilla de nuestra playa mental. Nacen estas olas mar adentro y llegan con más o menos fuerza dependiendo del clima emocional. Lo mejor sucede cuando nos metemos a sortear las olas emocionales y podemos pasarla bien.

Seguro, alguna de ellas nos podrá dar una buena revolcada. Después de un buen rato, podemos salir del mar satisfechos, con una sensación de gozo total.

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En mi opinión, todo está relacionado

Los contratos de vida son un gran tema. Me parece que desde la perspectiva del compromiso y todo lo que hacemos, incluyendo las historias que nos contamos para que vivamos ese contrato, hasta darlo por terminado, es un espacio maravilloso de exploración. Un espacio para contarnos una historia también, para convencernos de lo que hacemos y mejor aún, para aprender que esa historia no es otra cosa que una opción. No la única.

Hay diferencia entre la “doctrina” y el ser. La doctrina es útil tal como lo es el contrato. El ser está implícito con todo el mundo, con esa unidad que nos da el ser una parte más de esta expresión maravillosa de vida en la tierra. Me gusta la opción de los contratos porque es más amplio que solo aclarar un momento o un trámite. Es una herramienta útil entre nosotros mismos y con otras personas. Podemos establecer contratos entre amigos, entre parejas, con nuestros amigos y parientes.

Escuchar mucho. Escuchar y tener curiosidad desde ese momento en que surge una figura como el “contrato”. Maravillosa alternativa, herramienta de convivencia.

El contrato con uno mismo para estar pendiente vs ser y vivir estando consciente. Puedo no necesitar establecer un contrato para reconocer qué me pasa. Puedo también usar la herramienta del contrato.

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El poder está en mi mano

La mano tiene a una paloma, aún viva. ¿Es sometimiento? ¿Es la intención de vencer al otro?

La imagen se basa en un grabado del Taller de la Gráfica Popular, de una época en la que reconozco a un México con un proyecto de nación vigente. La lucha popular seguía en tensión y el poder como tal se encontraba aún en tránsito.

Me parece una época clave para la expresión gráfica de nuestro país, pues al ser tan representativa de la izquierda, termina anulada, aplastada para que se olvide.

La retomo no por ser de izquierda o derecha, la retomo más por lo que representa: es fuerza burda, tallada, grabada, dura. En contraste con “el otro”, el sometido que parece frágil, con posibilidad de morir, con esperanza no de ser libre, sino de ocupar el puesto de la mano dura. “Luego me toca a mí, ¿sale?”

Buscando esta ancla para poder crear algo, la referencia a la palabra “poder” (en la RAE) dice: “Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo. Capaz de vencerlo.” Por otra parte, “capaz” es definido así:

• Que tiene ámbito o espacio

• Suficiente para recibir o contener en sí otra cosa

• Grande o espacioso

• Que puede realizar, se atreve a algo

• Apto para ejercer “personalmente” un derecho y el cumplimiento de una obligación

Me parece que en México más que ejercerse el poder, se ejerce la capacidad y, aunque pareciera lo mismo, para mí contiene una diferencia enorme. El poder como dilema filosófico, como un gran todo frente a ser capaz, que es solo una parte o partes que en su conjunto están contenidas en sí mismo.

Al generar la imagen de esa mano con la paloma en ella, imagen por más trillada y común pero que de cualquier manera es atemporal. La mano tiene a esa paloma inmóvil, aún viva.

La mano dice: “Soy capaz de tenerte jodido otra vez, de mantenerte sometido, de mantenerte con un puesto, de pretender escucharte, ver vencerte.

Estoy facultado por ti para ejercer todas mis capacidades mientras hago como si me importaras.

El poder está en mi mano y soy capaz de apretar el puño siempre considerando no matarte. Si lo hago, si acabo contigo, entonces ¿con quién más yo sería capaz?”

CAMINO CONFUSO Y SIN DIÁLOGO

Hoy veo a México lleno de esta capacidad burocrática para autodefinirse con capacidades complejas que logran alejar a cualquiera de un encuentro. No aquellos tecnócratas. El camino es confuso, difícil, lleno de recovecos que solo un experto en aquellos páramos puede sortear. No hay posibilidad de diálogo. Los tecnócratas han creado un mundo paralelo para ellos mismos, en el que su moral no tiene nada que ver con la de los ciudadanos. No solo eso, han transferido las responsabilidades a los demás para que esa diferencia sea aún más compleja, más difícil. Mi abuelo, que fue senador de la República, decía: “Hay dos tipos de mexicanos: los que hacen las leyes y los que las siguen. Yo soy de los que las hacen.” Sin tapujos puedo decir que, aunque no estoy de acuerdo con él, sí es una expresión que apuntaló a la clase política. Es un principio que, al tener falta de criterio, de proyecto, de liderazgo, logró establecerse y expresarse en estas capacidades.

La muestra está en la propia constitución, que ahora parece un manual de procedimientos que justifica y procura las capacidades de aquellos que trabajan en el servicio público. El propósito se ha perdido y quedó cubierto de “capacidades” muy bien entendidas para sí mismos.

Podría diferir en la frase de N. Maquiavelo que establece: “... un príncipe que quiere conservar el poder es a menudo forzado a no ser bueno...”

Dado que no es el deseo de la conservación del poder, es el poder el que corrompe. Lord Acton así lo define y no solo eso: el poder absoluto corrompe absolutamente.

Lo curioso es que el poder tiene expresiones más grandes, de conquista, de dominio, de poder establecer fronteras más amplias, de capacidades para someter al otro.

En México, el poder se redefine con estas capacidades a medias. No conquista, permite un ejercicio que se autogestiona, crece como fractal y no como fuerza de un solo impacto, una sola definición.

A lo mejor nos hace falta realmente asumirnos en esa fuerza que como la humedad crece por todos lados, invade y deja crecer hongos. Ahí bajo otras reglas que al parecer no logramos ver por estar en otro lugar.

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El espejo

El uso del espejo tiene una reflexión diferente, no es la contemplación sino el reflejo infinito posible. Creación y recreación de posibilidades.

Con él, el encuentro es en sí mismo un juego y participar por sí mismo recrea el momento una y otra vez.

La búsqueda y el encuentro se hacen necesarios, la integración al vernos reflejados es tan valiosa como lo que se deja afuera. Son dilemas y requieren decisiones, posturas y sobre todo, consciencia.

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Somos peregrinos

Somos peregrinos y vamos caminando en esta vida, caminamos por largos trechos, vamos haciendo brecha y levantando polvo.

Nuestras huellas van quedando marcadas tras nuestros pasos. Son nuestros caminos los que se van encontrando y son esos encuentros los que dan nacimiento a nuestras relaciones, surgen nuestras amistades, nacen nuestros amores y en muchas ocasiones nuestras familias.

Es así como nuestro camino nos lleva hasta las puertas adecuadas, a las personas que se convierten en las más importantes de nuestras vidas.

Nacen del encuentro ilusiones, fantasías que nos ayudan a imaginar cómo resolveremos nuestros días y vernos en el futuro con esperanza.

Nacemos para encontrarnos y es en ellos que renacen nuevos mundos, nacen nuestros hijos y es para ellos este mundo mágico.

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Navidad

Este año, celebramos Navidad con los ojos en el cielo, las manos en el corazón y los pies firmes en la tierra porque para eso nos sirven nuestras fiestas.

La estrella de Belén ilumina nuestro cielo y si volteamos a verla podemos dar un profundo respiro para después exhalar y sacar todo el aire de nuestros pulmones. Al mirarla recordamos la magia que se siente al voltear al cielo y estar presentes frente al universo. Somos parte de él. Desde lo alto aquella inmensidad, nos observa con tanta atención que al voltear hacia arriba nos sorprende. Ahí estamos en el universo, aquí estamos en la tierra. Las estrellas tintinean para que soñemos y si estamos al aire libre, sentiremos el fresco con la luna creciente anunciando que ha comenzado el invierno.

Estos días en especial estamos juntos, unidos más que nunca. Lo sabemos porque lo sentimos en nuestro corazón. Lo vemos cuándo volteamos al cielo y cuándo nos vemos de frente y lo vivimos al celebrar.

Confiamos en el futuro gracias a lo que estamos viviendo. Tenemos una profunda fe en nuestro porvenir y sabemos que en nuestras acciones está parte del destino. Sabemos que estaremos bien gracias a que estamos acompañados con los nuestros, juntos somos constancia de esa luz maravillosa que emana de cada uno de nosotros. De nuestra capacidad para reconocer, crear y compartir. Por eso estamos siempre acompañados.

Como la estrella de Belén, cada uno de nosotros brillamos y con nuestra propia presencia, podemos recordarnos esa fe que nos guía.

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Papá

Gracias por haberme dado tanto: tus enojos, aspavientos, pero también tu cultura, tu fascinación por Europa, tus estancias allá, los viajes, el diseño de los objetos, los timbres, los programas de los conciertos. Gracias por contarme sobre personajes tan maravillosos, cantantes e historias de vida que se convirtieron en aventuras.

Gracias por haber sido una figura inmensa, muchas veces inalcanzable. Sé que, aunque no soy lo que te imaginaste o lo que yo creía que debería ser, hoy entiendo que nadie podría haberte llenado el ojo y que muchos estarían por debajo de tus expectativas, cumpliendo, en muchas ocasiones, con tus pronósticos. Hoy, justo hoy, me doy cuenta de que quizás no estudié Arquitectura por miedo a tu crítica, o Diseño Industrial por la misma razón. Sin embargo, hoy soy quien soy, mucho más de lo que dijiste que no sería. Hago más de lo que pensaste que podría.

He pasado años construyendo una imagen para ser aprobado por ti. Hoy quiero darte las gracias porque sé que solo querías lo mejor para mí: cuidarme, protegerme y darme camino. Me diste lo que eres y eso lo agradezco, atesoro y reconozco.

Hoy, mi camino es mío. Ya no tengo que darte gusto, ahora me toca a mí.

Gracias, papá, por tanto. Mientras podamos, seguro seguiremos compartiendo con estas bases claras, solo, en otros términos.

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Cuando niño

Cuando niño me encantaba meter mi pie en tus zapatos y verlos tan inmensos. Me sorprendía el tamaño, eran simplemente gigantes.

Estaba pequeño y me podía sentar en tu zapato mientras estabas parado y caminabas conmigo, yo estaba agarrado de mi papá.

Siempre me sonreíste y fuiste muy cariñoso conmigo, fuimos cómplices glotones y viajamos muchas veces juntos. Me enseñaste lugares, comidas, tipos de personas, pensamientos, pensadores, líderes y liderazgos. Aún hoy cuando hablo contigo, cada vez aprendo algo nuevo.

Cuando fui creciendo también aprendí de tu enojo, intolerancia, irracionalidad, racismo y por qué no decirlo, tu falta de admitir un error.

Crecí y usé tu ropa, tus sacos y muchas veces tus zapatos. Me pareció maravilloso que ya me quedaran.

Hoy, ya grandes te veo pequeño. Más pequeño porque sí te has hecho más bajo. Más frágil, más incapaz y es duro verte así.

Hoy agradezco saber lo mucho que recibí de ti y que me diste lo que había. Me das hoy lo que tienes. Fue más que suficiente.

Sin darme cuenta crecí tratando de llenar tus zapatos sin fijarme en los míos y hoy de repente me doy cuenta de que aquellos zapatos ya no me quedan, mis zapatos ya son otros y no hay manera de que podamos intercambiar.

Gracias papá por haberme dado camino que he caminado con zapatos grandes y ahora chicos. Ya no me quedan.

Prefiero que cada uno use los propios y caminemos eso sí, juntos cuando podamos y otras veces, cada uno, a su paso, en nuestra dirección.

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Quién sino tú

En esta vida. Quién sino tú para decidir. He caminado contigo y juntos hemos decidido tantas veces.

Reconozco como en nuestras diferencias, existen todas nuestras oportunidades.

Vivimos juntos y sabemos que tenemos nuestros derechos en igualdad de condiciones.

No siempre es así y nuestra humanidad hace diferencias, pero nosotros no las haremos.

Sé que tú decides y reconozco por igual mis decisiones. ¿Por qué habría diferencias en nuestros propios derechos?

Somos libres y es en esa libertad que nos encontramos. Estamos vivos gracias a que podemos compartir nuestra alma, entregarla a manos llenas, recibirla con orgullo, vivirla a plenitud porque hoy, quién si no tú para ejercer tu derecho de vida.

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Seguro nos encontramos

No estoy hoy aquí porque sea el último día o porque sea el primero. Estoy porque he estado aquí y seguiré estando para ti todo el año.

Estaré contigo como amigo, como aliado, como pareja, como catalizador o como lente con el que podrás ver lo que veo, desde donde veo. Estaré contigo reconociendo siempre quién eres y dónde estás. Escuchando atentamente lo que me dices porque nada es más importante.

Desde aquí, cuenta con mi disposición para crear los puentes, los espacios y momentos necesarios para encontrarnos.

Lo haremos desde tu espacio, nos encontraremos en el mío o simplemente nos encontraremos en algún lugar de nuestra disposición.

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Carta a vecinos

Vecinos, hoy celebraremos contigo el estar unidos para contribuir una pieza más para detener la contaminación de aguas y por las aguas en Jurica.

Hay una historia que me encanta y que les comparto aun cuando no soy religioso, tal vez ya la he compartido pero va de nuevo por la importancia que me llama a compartírselas.

“Dios le dijo a Moisés: ‘¡Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa!’”

Creo que este es un llamado ejemplar y que nos aplica en este tema para detener la contaminación del agua y por el agua. Es altamente significativo y me parece que nos llama a todos.

Para mí, la circunstancia me habla, la contaminación me habla, la resistencia me habla y me dice justo eso: Quítate las sandalias, quítate las críticas, quítate las posturas, quítate de los pretextos, porque estás en tierra santa, porque estás aquí en el lugar donde vives, estás en el lugar en el que amas, estás en el lugar donde tus amores, tu familia, tus amigos, tus colaboradores viven junto contigo. Estás en la tierra que sostiene la vida, la tierra donde crecen las flores y tu negocio. Estás en tierra santa porque es esta nuestra tierra y si es el planeta y también el jardín y la mariposa. Es tierra santa en todos los sentidos y tu cuidado, tu presencia sensible, sensata sí hace diferencia. La manera en que te pares en ella, la manera en que camines o corras. La manera en la que decidas reconocer que ese pequeño espacio te sostiene, ese pedacito de tierra abajo de tus pies es el que permite que seas quien eres. Te sostiene y nos sostiene, nos da el sustento de la vida misma de la que somos parte.

Hoy esta reunión es parte de esta celebración de vida en la que si ponemos atención, sí escucharemos ese llamado. Ni locura, ni fanatismo. Es sencillamente una celebración de nuestra humanidad. Una celebración personal en la que podemos encontrarnos entre nosotros mismos y con todo orgullo vivirnos con esa seguridad de poder decir “Aquí estoy, descalzo”. Sin juicios ni prejuicios, actuando por el bien común, el bien de la tierra, el de nuestro jardín, el de nuestros hijos, el de nuestra fortuna. Y si hubiera que llorar, que sea también en esta tierra santa, este lugar en el que vivimos y que nuestras acciones nos reivindicarán.

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Quién no

En esta vida quién no se ha sentido fuera de lugar.

Nuestros chats en donde vivimos son ejemplo de dos principios básicos:

1. Escuchar a todos y no ignorar a nadie

2. Promover el sentido de unión en la comunidad

Con estos dos principios se creó la identidad del Corazón de Jurica y el conjunto de 5 chats comunitarios, resaltando “Ayuda mutua y Entre vecinos”. Ahora también contamos con Hidroecología Jurica.

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